Siguiendo con la "onda" de Facebook, les entrego una entrevista a su fundador, Mark Zuckerberg. Lamentablemente no encontré el video con subtítulos por lo que apelo al buen nivel de inglés de todos ustedes. Saludos!
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martes, 12 de agosto de 2008
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Entrevista con Mark Zuckerberg |
viernes, 8 de agosto de 2008
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Biografía de Henry Ford |
Empresario norteamericano (Dearborn, Michigan, 1863-1947). Tras haber recibido sólo una educación elemental, se formó como técnico maquinista en la industria de Detroit. Tan pronto como los alemanes Daimler y Benz empezaron a lanzar al mercado los primeros automóviles (hacia 1885), Ford se interesó por el invento y empezó a construir sus propios prototipos. Sin embargo, sus primeros intentos fracasaron.
No alcanzó el éxito hasta su tercer proyecto empresarial, lanzado en 1903: la Ford Motor Company. Consistía en fabricar automóviles sencillos y baratos destinados al consumo masivo de la familia media americana; hasta entonces el automóvil había sido un objeto de fabricación artesanal y de coste prohibitivo, destinado a un público muy limitado. Con su modelo T, Ford puso el automóvil al alcance de las clases medias, introduciéndolo en la era del consumo en masa; con ello contribuyó a alterar drásticamente los hábitos de vida y de trabajo y la fisonomía de las ciudades, haciendo aparecer la «civilización del automóvil» del siglo XX.
La clave del éxito de Ford residía en su procedimiento para reducir los costes de fabricación: la producción en serie, conocida también como fordismo. Dicho método, inspirado en el modo de trabajo de los mataderos de Detroit, consistía en instalar una cadena de montaje a base de correas de transmisión y guías de deslizamiento que iban desplazando automáticamente el chasis del automóvil hasta los puestos en donde sucesivos grupos de operarios realizaban en él las tareas encomendadas, hasta que el coche estuviera completamente terminado. El sistema de piezas intercambiables, ensayado desde mucho antes en fábricas americanas de armas y relojes, abarataba la producción y las reparaciones por la vía de la estandarización del producto. 
La fabricación en cadena, con la que Ford revolucionó la industria automovilística, era una apuesta arriesgada, pues sólo resultaría viable si hallaba una demanda capaz de absorber su masiva producción; las dimensiones del mercado norteamericano ofrecían un marco propicio, pero además Ford evaluó correctamente la capacidad adquisitiva del hombre medio americano a las puertas de la sociedad de consumo.
Siempre que existiera esa demanda, la fabricación en cadena permitía ahorrar pérdidas de tiempo de trabajo, al no tener que desplazarse los obreros de un lugar a otro de la fábrica, llevando hasta el extremo las recomendaciones de la «organización científica del trabajo» de F. W. Taylor. Cada operación quedaba compartimentada en una sucesión de tareas mecánicas y repetitivas, con lo que dejaban de tener valor las cualificaciones técnicas o artesanales de los obreros, y la industria naciente podía aprovechar mejor la mano de obra sin cualificación de los inmigrantes que arribaban masivamente a Estados Unidos cada año.
Los costes de adiestramiento de la mano de obra se redujeron, al tiempo que la descualificación de la mano de obra eliminaba la incómoda actividad reivindicativa de los sindicatos de oficio (basados en la cualificación profesional de sus miembros), que eran las únicas organizaciones sindicales que tenían fuerza en aquella época en Estados Unidos. 
Al mismo tiempo, la dirección de la empresa adquiría un control estricto sobre el ritmo de trabajo de los obreros, regulado por la velocidad que se imprimía a la cadena de montaje. La reducción de los costes permitió, en cambio, a Ford elevar los salarios que ofrecía a sus trabajadores muy por encima de lo que era normal en la industria norteamericana de la época: con su famoso salario de cinco dólares diarios se aseguró una plantilla satisfecha y nada conflictiva, a la que podía imponer normas de conducta estrictas dentro y fuera de la fábrica, vigilando su vida privada a través de un «departamento de sociología». Los trabajadores de la Ford entraron, gracias a los altos salarios que recibían, en el umbral de las clases medias, convirtiéndose en consumidores potenciales de productos como los automóviles que Ford vendía; toda una transformación social se iba a operar en Estados Unidos con la adopción de estos métodos empresariales.
El éxito de ventas del Ford T, del cual llegaron a venderse unos 15 millones de unidades, convirtió a su fabricante en uno de los hombres más ricos del mundo, e hizo de la Ford una de las mayores compañías industriales, hasta nuestros días. Fiel a sus ideas sobre la competencia y el libre mercado, no intentó monopolizar sus hallazgos en materia de organización empresarial, sino que intentó darles la máxima difusión; en consecuencia, no tardaron en surgirle competidores dentro de la industria automovilística, y pronto la fabricación en cadena se extendió a otros sectores y países, abriendo una nueva era en la historia industrial.
Henry Ford, por el contrario, reorientó sus esfuerzos hacia otras causas en las que tuvo menos éxito: fracasó primero en sus esfuerzos pacifistas contra la Primera Guerra Mundial (1914-18); y se desacreditó luego organizando campañas menos loables, como la propaganda antisemita que difundió en los años veinte o la lucha contra los sindicatos en los años treinta.
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Biografía de Sergey Brin |
Estimados lectores, con este artículo inauguramos una nueva sección en el sitio. la misma se llamará "Biografías Emprendedoras" y el objeto de la misma, es que todos tengamos en un solo lugar las historias de vida de todos estos hombres de negocios exitosos. Las mismas, serán recopiladas y resumidas de diversos libros, sitios webs y demás fuentes. En caso de querer obtener más información, solamente solicitenla y le indicaremos de donde obtenerla. Se agradece la participación activa de los lectores, aportando alguna nueva biografía a la sección, en caso de que así quieran hacerlo y lo consideren oportuno.
Ahora si, como el título engloba, se entrega la biografía de Sergey Brin
Sergey Brin
(Moscú, 1973) Informático ruso, creador (junto con el estadounidense Larry Page) del buscador de internet Google. Sergey Brin nació en Moscú en 1973, en el seno de una familia judía relativamente acomodada pero insatisfecha con el trato que recibía en la Unión Soviética debido a sus creencias religiosas. Su padre, Mijail, un matemático, y su madre, científica de profesión, decidieron trasladarse a Estados Unidos cuando Sergey tenía tan sólo seis años, y se instalaron en el este del país.
Mientras sus padres ejercían la docencia en la Universidad de Maryland, el aventajado alumno se graduó antes de tiempo en la escuela y decidió estudiar matemáticas e informática en el mismo centro donde impartían clase sus padres. Sin embargo y pese a licenciarse con matrícula de honor en matemáticas y en informática por dicha universidad, Brin no se conformó y se trasladó a la Universidad de Stanford para doctorarse en informática. 

Un nuevo concepto de buscador
La idea de crear un motor de búsqueda surgió en el invierno de 1998 en Stanford, cuando Brin y Page, todavía estudiantes, se hallaban realizando un proyecto de investigación en común.
Profundamente frustrados con las máquinas de búsqueda existentes en aquel momento, ambos decidieron construir una más avanzada y más rápida. Una mañana se encontraron en el campus de la universidad con Andy Bechtolsheim, un inversor de la firma Sun Microsystems y ex alumno de la facultad. Persuadidos de que el proyecto que acariciaban no era una idea descabellada, explicaron los detalles al inversor, le hicieron una rápida demostración y consiguieron que, de inmediato, Bechtolsheim les extendiera un cheque por valor de 100.000 dólares para que la aventura diera comienzo.
Esta cantidad fue insuficiente para continuar y tuvieron que buscar otras fuentes de ingresos. Brin y Page lograron que dos de las firmas de capital de riesgo más relevantes de Estados Unidos, Kleiner Perkins Caufield & Byers y Sequoia Capital, accedieran a financiar su idea. Entre ambas pusieron sobre la mesa 25 millones de dólares y el proyecto empezó a ser una realidad.
Los orígenes de Google
La palabra Google deriva de googol, término inventado por el matemático Edward Kasner (1878-1955) para denominar al número 1 seguido por 100 ceros. Los creadores del invento utilizaron este nombre para simbolizar el objetivo de organizar la ingente cantidad de información disponible en internet.
En sólo cinco años de existencia, Google se convirtió en sinónimo de búsqueda de información en internet. En este sentido, Yahoo! jugó un papel esencial en la escalada de su aliado. Tras alentar a Google para que creara su propio motor de búsqueda, comenzó a ofrecer en su popular portal la posibilidad de buscar a través de aquel motor. En 2003, Google tenía alrededor de 112 millones de búsquedas diarias, mientras que su principal competidor, Yahoo!, tan sólo soportaba aproximadamente 42 millones. Según los analistas, pese a los intentos de renovación de los principales buscadores, no les iba a resultar fácil alcanzar a Google.
Google había añadido nuevas posibilidades a la docena de funciones relacionadas con su motor de búsqueda y seguía experimentando con muchas otras. Además de buscar en la web, facilitaba la localización de imágenes, grupos de noticias y búsquedas dentro del directorio temático del Open Directory, un proyecto internacional de voluntarios que catalogan páginas web a mano. Ofrecía el servicio news.google.com, un organizador automático de las noticias de más de 4.500 medios de comunicación on-line, todos en inglés.
Precisamente, la empresa recibió un Webby, el equivalente a los Oscar en internet, por este servicio. También ofrecía el buscador de productos en venta en la red Froogle; el buscador de productos dentro de los catálogos de venta por correo catalogs.google.com; un traductor (de palabras, frases o páginas web enteras entre varios idiomas), o answers.google.com (por 2,5 dólares responde a cualquier pregunta en 24 horas), entre otras nuevas prestaciones.
El estilo de Google y el futuro
A principios del siglo XXI, la esperanza de los creadores de Google era crear una empresa lucrativa que pudiera sustentar su independencia a largo plazo. En un edificio absolutamente original situado en la californiana región de Mountain View, más de un centenar de personas trabajaba en un ambiente poco común. Tenían a su disposición clases de yoga, masajes, bares, máquinas de helado gratis, comida preparada con alimentos orgánicos por dos jefes de cocina, una mesa de ping-pong, piscina, dos pianos y encuentros de hockey dos veces por semana. La filosofía de la compañía era ofrecer un lugar agradable para trabajar y con ello motivar y fidelizar a los empleados.
Por otra parte, los intereses de investigación de Page y Brin se centraban especialmente en crear mejores máquinas de búsqueda, en la extracción de información de fuentes no estructuradas y en las bases de datos de largas recopilaciones de texto e información científica.
Autor de más de una docena de artículos en revistas académicas de primer nivel y ponente en varios foros académicos, empresariales y tecnológicos nacionales e internacionales, Brin vio reconocida su labor en 2002, cuando fue proclamado «Young Innovator Who Will Create the Future» («Joven innovador que creará el futuro») por la revista Technology Review. Esta publicación estaba editada por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Hoy en día navegar por la red y no conocer Google es casi imposible. Se trata del buscador más famoso, más efectivo y más censurado por algunos regímenes totalitarios -por ejemplo, China-, que ha establecido modas entre los usuarios de internet. Según los expertos en informática, Google es la medicina salvadora para la mayoría de internautas. De una rapidez desconcertante y una efectividad máxima, produce una irrefrenable adicción. Su diseño es simple y directo, estudiado para lograr la mayor eficacia y sin incorporar publicidad en sus páginas que pueda distraer a los usuarios. Como consecuencia, los internautas se han ido decantando hacia este buscador en perjuicio de otros antes más populares como Yahoo!, Altavista o Excite.
miércoles, 6 de agosto de 2008
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FaKebook. Yo lo vi primero. |
Semanas antes de que el viejo Onassis muriera un periodista muy joven le hizo una nota. Cuando terminó, apagó el grabador y le preguntó —suplicó que confesara— cómo había hecho una fortuna. Onassis se dio vuelta y señaló una silla. “¿Ve esa silla?” El periodista tuvo que girar para mirarla. Asintió, “Yo la vi primero”, dijo Onassis.
Algo similar podrá decir Ehssan Dariani, alemán, hoy de 25 años, que a los 22 fundó lo que se conoce como Fakebook, más conocido como studiVZ, el "facebook" alemán, la mayor red social europea.
Lanzó studiVZ en Octubre de 2005, modelada en base a Facebook, del que era fanático. Emprendedor, Dariani intentó primero crear una empresa de cosméticos para hombres, pero no llegó a despegar con éxito y encontró inspiración, entonces, en las redes sociales de las que era un ávido consumidor. Convenció a dos amigos de que el negocio tenía potencial y los fundadores de del sitio de venta de Indumentaria Spreadshirt aportaron el capital inicial, €5000 (US$8167) con el que en pocos meses tuvieron todo preparado y pudieron lanzar al mercado su producto, studiVZ. Facebook lanzó en Marzo del 2008 su versión en alemán y en muchos otros idiomas.
Seguramente ese fue el principal factor de éxito del proyecto de Ehssan Darian. Se lanzó con un producto probado, exitoso y consumido mundialmente, pero diferenciado. Todavía no existía en alemán y seguramente él, con ese idioma como lengua materia, tenía la necesidad insatisfecha de contar con una red social en su propio idioma. studiVZ recibió más de 3 millones de euros en su segunda ronda de Inversión y su fundador vendió su participación por un monto superior en varios millones a la inversión recibida. Este es un claro ejemplo de un emprendedor exitoso. Vio la oportunidad de trasladar un modelo de negocio exitoso en el exterior a su ámbito local con los cambios suficientes y necesarios para adaptarlos a los gustos y cultura del público que lo consumiría, y triunfó.
sábado, 2 de agosto de 2008
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Saber Negociar |

En la presente entrada quiero compartir con los lectores un pequeño cuento, que si bien conlleva humor, no le quita espacio a la reflexión. En futuras entradas hablaremos profundamente acerca del proceso de negociación y todas las etapas presentes en el mismo. A conitnuación, el cuento "Saber Negociar"
*Saber negociar*
*Jacobo Cohen le dice a su hijo: Hijo, quiero que te cases con una dama que ya escogí.
*El hijo responde: Pero padre, yo quiero escoger a mi mujer.
*El Sr.Jacobo dice a su hijo: Mi querido hijo, ella es hija de Bill Gates.
*El hijo responde: Bueno, en ese caso acepto.*
*Don Jacobo Cohen se reúne con Bill Gates y le dice: Bill, ya tengo al marido ideal para su hija.
* Bill Gates responde: Pero mi hija es muy joven aún para casarse.
* Don Cohen dice:Tal vez, pero este joven, es el Vicepresidente del Banco Mundial.
* Bill Gates responde: En ese caso, creo que lo podemos arreglar.
-Trato hecho, convenceré a mi hija para que acepte al muchacho.
* Finalmente, Jacobo Cohen se reúne con el Presidente del Banco Mundial.
Señor Presidente, tengo a un joven recomendado para ocupar el cargo de
Vicepresidente de este banco.
* Pero ya tengo muchos vicepresidentes, inclusive más de los que son necesarios realmente.
-Lo que pasa es que este joven es el yerno de Bill Gates, dice Don Jacobo Cohen.
*En ese caso, considérelo contratado
* ¡ASÍ SE HACEN LOS NEGOCIOS!

