En una empresa trabajan muchas personas. No todas tienen el mismo nivel, y lógicamente no tienen las mismas capacidades. Las múltiples tareas que se realizan, a su vez, tienen niveles de dificultad diferentes. Resulta obvio que, si el presidente de la compañía, un ingeniero industrial con muchos años de experiencia en la conducción de la empresa y con una gran visión estratégica se pone a empaquetar un producto para entregárselo a un cliente, se está perdiendo dinero, porque su tiempo vale mucho más que el de un empaquetador y porque la empresa se priva durante esos minutos de una persona que debe estar pensando a la empresa en grande.
Este ejemplo es muy burdo, pero patentiza cómo la delegación de funciones es una tarea indispensable para el crecimiento de una empresa y para su competitividad, ya que significa utilizar a cada persona para aquello para lo que está capacitada, recurriendo a personas menos capaces para teras más sencillas.
La delegación, sin embargo ofrece dificultades. Como dice David Brojt: "En muchas ocasiones me he preguntado cuáles son las razones por la que los dueños de las pequeñas y medianas empresas dedican tanto tiempo a roles que son perfectamente delegables. La experiencia me ha demostrado que más allá de las excusas de costo, o el de sentir que nadie podrá hacer dicha tarea mejor que ellos, las raíces profundas de esta realidad es el tener que enfrentarse permanentemente con el desafío de su verdadero rol, de su verdadera tarea que es el desarrollo y el crecimiento constante de sus empresas. "
Es cierto, para el dueño de esas empresas, o para cualquier persona que ejerce un rol gerencial, el asumir tareas "de línea" o de menor nivel que el que se espera de ellos, es un refugio y una excusa. Cuando nos enfrascamos en tareas de menor nivel nos sentimos que "estamos haciendo" y cuando decimos que "nadie lo puede hacer mejor que nosotros" estamos diciendo algo cierto. Lo que debemos preguntarnos es ¿Estamos haciendo lo mejor que podemos hacer?.
Encontrarse con un escritorio vacío de papeles, sentir que nadie necesita consultarnos los detalles, es un sueño de muchos gerentes y empresarios pero es también una pesadilla: ¿Cuál es entonces nuestro rol?. No es fácil sentarse a pensar el futuro de su empresa, ni desarrollar estrategias competitivas de largo aliento. Las tareas no delegadas se convierten en el anestésico, que nos hace olvidar de esta necesidad vital. Las empresas de nuestros días requieren de sus conductores un máximo de imaginación y audacia, se necesita tener la mente libre para re-pensar y re-recrear la empresa todos los días.
Sin embargo la delegación ofrece muchas dificultades de orden práctico aún para aquellos que están absolutamente convencidos de si necesidad. Básicamente es el temor a perder el control. Como dice Quentin de la Bedoyere: "Las pautas almacenadas concernientes a la pérdida del control y a la preferencia que la gente tiene por sus propias ideas hace emocionantemente díficil la delegación. Es díficil distinguir ésto de una cautela prudente. Las malas experiencias anteriores y las presiones de los superiores pueden contribuir a esta reticencia. Pero la solución de la semidelegación, en la que el delegador conserva el control, es la peor de las dos soluciones posibles."
Ideas concretas que ayudan a delegar con éxito
1) Tener claro en qué consiste la tarea: Muchas veces los fracasos en las tareas de delegación se originan en que la persona que delega, no tiene claro que es lo que quiere delegar. El escribir nos ayuda a descubrir las lagunas o ambiguedades que tiene nuestra comprensión del problema. Cuando no delegamos la tarea, al ejecutarla por nosotros mismos vamos a ir descubriendo y solucionando esas diferencias. Para poder delegar la tarea, debemos tenerla muy clara.
2) Dar consignas muy claras y específicas: Es necesario, al delegar una tarea, que la persona que la reciba sea informada de todo lo que se espera de ella, y que la explicación sea adecuada a su nivel de comprensión y experiencia. Estas pautas deberán incluir claramente los objetivos a lograr, los plazos de ejecución, los recursos que se dispondrán, etc.
3) Elegir la persona adecuada: La eficiencia se logra cuando la capacidad de la persona es suficiente pero no sobreabuandante. Si el presidente manda a un gerente a comprar caramelos para su uso personal, o se encarga al cadete trazar los planos de un circuito electrónico, se estará eligiendo personas que no son las adecuadas para esa tarea. Para elegir a la persona adecuada, debería realizarse una lista de los requisitos que el candidato debe reunir para recibir esa delegación. Una vez más el escribirlas, nos auydará a clarificar nuestros pensamientos y a evitar vaguedades que luego pueden causar efectos indeseables.
4) Definir pautas de evaluación: Cuadno una tarea sale de nuestra órbita personal, debemos conservar el control del desempeño de la misma, mediante evalucaciones periódicas del desempeño. Estas evaluaciones deben ser conocidas por la persona que recibe la delegación e, incluso, es muy aconsejable que participe en la definición de esas pautas y en la evaluación de la misma.
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domingo, 7 de septiembre de 2008
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Saber Delegar |
miércoles, 27 de agosto de 2008
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Qué es la inflación |
Este artículo ha sido publicado hace un tiempo atrás en el excelente Blog de Mariano Cabrera Lanfranconi -Inteligencia Financiera- y me gustaría compartirlo con nuestros lectores. Los conceptos están muy claros y sería interesante que puedan asimilarlos. La inflación es un tema que nos preocupa a todos y le quita el sueño a muchos empresarios y emprendedores. Por ello, resulta fundamental entender este fenómeno. En alguna futura entrada mencionaré algunos consejos para "atenuar" un poco sus efectos y formas de refugiarse ante la misma. Pero lo principal, será analizar los cursos de acción adecuados que deben tomar los emprendedores.
Esta entrada va dedicada especialmente a los lectores argentinos, así pueden comprender un poco más este concepto y ver las causas y consecuencias del mismo. Es una entrada larga y con varios aspectos conceptuales que trataré de explicar de la forma más simple posible, así que recomiendo unos buenos minutos y una taza de café para acompañar la lectura.
1 - ¿Qué es la inflación?
La definición más simple de inflación es: "aumento generalizado y sostenido de precios en una economía". Debe ser generalizado ya que este incremento debe presentarse en la mayoría de los bienes y servicios de una economía; y la condición de sostenido alude a que esta situación debe perdurar en el tiempo. Un breve ejemplo ilustra este concepto:
Supongamos que usted tiene $30 en su casa, guardado en una cajita, que está guardando para dentro de un mes gastarlos en algo que desea. Todos los días se va de su casa al trabajo y regresa a las 9 horas. Durante el tiempo que está afuera del trabajo, entra un ladrón y se lleva un solo peso. Así durante todo el mes sin que usted se de cuenta. Al llegar a fin de mes va a buscar sus $30 y al abrir la cajita se da cuenta que está vacia.
Felicitaciones, acaba de entender en cierta forma el concepto de “inflación”. Ese tema tan hablado en los medios pero que quizás no conoce mucho.
El pequeño relato anterior explica entonces de forma un poco absurda como la inflación se “come” nuestros ahorros. La inflación es el incremento sostenido de precios de una economía. Entonces si usted hoy con $30 se podía comprar un libro, quizás dentro de 10 años ese libro salga $150. Este es el poder de la inflación y por ende la disminución del “poder adquisitivo del dinero”.
2 - Pero…¿Qué tipo de inflación existe?
Si bien proviene de causas muy variadas que más adelante explicaré, pueden darse tres tipos diferentes de inflación:
• Inflación de demanda (Demand pull inflation), cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo haya tenido tiempo de adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente.
• Inflación de costos (Cost push inflation), cuando el costo de la mano de obra o las materias primas se encarece, y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios.
• Inflación autoconstruida (Build-in inflation), ligada al hecho de que los agentes prevén aumentos futuros de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura.
(Fuente: Wikipedia)
A su vez se debe comprender que se toma como inflación cuando los precios de los productos o servicios aumentan sostenidamente y no simplemente una vez y para siempre. Hay países donde la inflación se encuentra controlada por debajo del 10% anual, otros con inflaciones medias que no superan el 20% anual y países en los que el crecimiento sostenido de precios ha superado el 100% anual. Cuando la variación de los precios alcanza el 50% mensual se la denomina hiperinflación.
(Fuente: Ecolink)
Es así que la inflación si bien puede estar en cualquier país del mundo, tiene diversos grados que la hacen más o menos peligrosa, los cuales son:
Inflación baja: La inflación baja se caracteriza por una lenta y predecible subida de los precios. Podríamos considerar que una inflación es baja si las tasas anuales de inflación son de un dígito.
Inflación galopante: La inflación de dos dígitos que oscila entre el 20, el 100 o el 200 por ciento al año se denomina "inflación galopante". Generalmente, la mayoría de los contratos se ligan a un índice de precios o a una moneda extranjera, como el dólar. En estas circunstancias, el dinero pierde su valor muy deprisa, por lo que el público no tiene más que la cantidad de dinero mínima indispensable para realizar las transacciones diarias.
Hiperinflación: Aunque parezca que las economías sobreviven con una inflación galopante, cuando golpea el fantasma de la hiperinflación se afianza una tercera y mortífera tensión. No es posible decir nada bueno de una economía de mercado en la que los precios suben un millón o incluso un billón por ciento al año.
3 - ¿Qué produce la inflación?
Nuevamente, un pequeño ejemplo muestra una causa o primeros orígenes de la inflación:
La inflación tiene sus primeros orígenes en los períodos de preparación de las grandes guerras, cuando existe una mayor demanda de bienes y de inversión en relación con la producción, por lo que los precios tiende a elevarse. En una economía hiperinflacionista, la inflación es un fenómeno tan general y un problema tan grande que domina totalmente la vida económica diaria.
En si las causas de la misma son muy variadas dado que depende de diversos factores y muchos autores - de diversas corrientes económicas- han tratado la misma. Podrían leerse y escribirse miles de libroa de economía y cada uno trata diferentes causas. Aunque mencionaré 3 tipos diferentes de causas que se conocen o se han estudiado:
A) Los déficit Fiscales, su financiación a través de emisión e inflación:
Antes que nada aclaro para los que no conozcan la palabra déficit esto significa escasez, la cual puede ser de cualquier índole, ya sea dinero, comida, etc.
Por una parte, suponiendo que partimos de una situación de equilibrio entre oferta agregada (valor total de los bienes y servicios que estarían dispuestos a producir las empresas en un período de tiempo dado) y demanda agregada (representa la cantidad de bienes y servicios que los habitantes, las empresas, las entidades públicas y el resto del mundo desean y pueden consumir del país para un nivel determinado de precio), un incremento en el gasto del gobierno sin que sea acompañado por un incremento similar en los ingresos tributarios, generará tanto un exceso de demanda agregada, como un incremento en el déficit fiscal.
Cuando un gobierno acarrea una pesada deuda, cada vez le resultará más complicado conseguir financiamiento genuino. Cuando las fuentes de crédito se agotan y los déficit son persistentes, los gobiernos suelen recurrir a la impresión de moneda como último instrumento para financiar sus gastos. La emisión no genuina, es decir un incremento en la oferta de dinero no acompañado de un aumento en la demanda de moneda, genera un incremento en los precios.
B) Déficit fiscal con tipo de cambio fijo (el valor de la moneda se fija con respecto a otra moneda)
Cuando una economía que opera bajo un sistema de tipo de cambio fijo ha agotado sus fuentes de financiamiento provenientes de préstamos directos del público, interno y externo, la única herramienta que le queda para financiar el exceso de gastos sobre los ingresos es tomar préstamos del banco central.
Cada vez que el gobierno intente financiarse a través de préstamos del banco central, incrementará la base monetaria, pero dado que los saldos monetarios que se demandan permanecen constantes se generará un exceso de oferta de dinero.
Como el banco central está comprometido a mantener el valor de la moneda doméstica a un nivel dado, deberá cambiar el exceso de moneda nacional por divisas. Este proceso continuará hasta que la oferta de dinero retorne a su nivel inicial e iguale a la demanda por saldos monetarios que se mantuvo constante durante todo el proceso.
Finalmente, cuando las reservas del banco central han llegado a su límite, no hay más opción que dejar que la moneda nacional se deprecie. El proceso finalizará con el abandono del sistema de tipo de cambio fijo, ya sea devaluando y fijando un nuevo valor más alto del tipo de cambio o permitiendo que la moneda nacional fluctúe libremente.
C) Déficit fiscal con tipo de cambio flotante (el tipo de cambio se determina sin intervención del gobierno en el mercado de divisas.)
Ante un eventual incremento en la oferta monetaria el banco central ya no debe salir a defender el valor de la moneda ofreciendo divisas. Si la emisión se concreta, el valor de la moneda foránea aumentará. Dado que existe una relación entre los precios domésticos y externos, formalizada en la ley de un solo precio o paridad del poder de compra, la tasa de inflación será igual a la tasa de devaluación. En un sistema como este, hay una relación directa entre la magnitud del déficit que se pretende financiar y la tasa de inflación. El financiamiento del déficit proviene efectivamente del impuesto inflación.
4 - ¿Qué efectos trae consigo?
A continuación citaré del sitio Web Ecolink.com.ar la parte completa de los 2 tipos de efectos que trae en general la inflación dado que es bastante interesante poder ver los mismos:
Inflación Anticipada:
Los agentes tratarán de minimizar dicha pérdida reduciendo sus saldos medios de dinero.
- Se asignará mayor parte de la riqueza al consumo de bienes durables, como medio de protección contra el impuesto inflacionario.
- El proceso de actualización de los precios nominales implica costos reales asociados a las erogaciones que deben realizar los comerciantes en el proceso de demarcación.
- La inflación puede generar distorsiones en la presión tributaria. Por ejemplo, suponiendo que los tramos de impuesto a los ingresos se fijan en términos nominales, con el paso del tiempo los ingresos nominales se incrementarán, y la gente se desplazará a tramos tributarios más altos, incrementándose así su tasa tributaria marginal. De esta forma, una persona cuyo ingreso real antes de impuestos es constante sufrirá un incremento gradual en sus obligaciones tributarias y la pérdida consiguiente de ingreso disponible, debido simplemente a la inflación. Mientras mayor sea la variación en los precios, mayores serán los costos implicados.
- La inflación también implica costos para el Estado, ya que socava el valor de los tributos que recauda. Esto se debe a que existe un lapso de tiempo entre el momento en que se produce el gasto del Estado y el momento en que se recaudan los impuestos para cubrir dichas erogaciones. En muchos países, durante este tiempo de rezago, no existe ningún mecanismo para mantener el valor real de la obligación tributaria. Este fenómeno se conoce como el efecto Oliver-Tanzi, que puede llevar a un círculo vicioso. Un incremento del déficit fiscal se traduce en un aumento en la inflación, que a su vez, reduce los ingresos tributarios; menores ingresos tributarios, por su parte, incrementan aún más el déficit fiscal, y así sucesivamente.
Inflación no anticipada:
Los principales efectos de la inflación no anticipada son redistributivos. Las sorpresas en las tasas de inflación conducen a desplazamientos del ingreso y la riqueza entre diferentes grupos de la población. Durante un proceso inflacionario, los deudores se verán beneficiados a costa de los acreedores, ya que la inflación socava las tasas reales de interés. Dependiendo del grado de aumento en los precios las tasas reales de interés pueden volverse negativas, lo que termina favoreciendo claramente a los sujetos que tomaron préstamos.
En general, todos los poseedores de activos financieros que tengan una tasa de rendimiento nominal fija, sufrirán una pérdida ante aumentos en la tasa de inflación. Para evitar el desgaste que sufren estos activos frente al aumento en los precios, se han desarrollado instrumentos indexados, que se comprometen a pagar una tasa de interés real o, dicho de otra manera, ajustan la tasa de interés nominal que pagan por un índice que evita la pérdida de valor provocada por el aumento en los precios.
Los efectos redistributivos de la inflación inesperada también se manifiestan dentro del sector familias. Los propietarios de viviendas hipotecadas resultarán beneficiados al ver que la cuota de su hipoteca disminuye en términos reales. Por otra parte las personas mayores, mantienen más saldos nominales que las más jóvenes, por este motivo un proceso inflacionario redistribuye ingresos a favor de los individuos de menor edad.
También se ven sujetos a una puja redistributiva los sectores asalariados. El aumento en los precios socava el salario real de los trabajadores contratados. Aun cuando los contratos laborales incluyan cláusulas de ajuste, la efectividad de estás para evitar la pérdida de los ingresos de los trabajadores, se ve reducida ya que los contratos se revisan esporádicamente mientras que el aumento en los precios es un proceso continuo, de esta forma los ajustes en los contratos sólo logran mejorar por cierto tiempo el salario real, a medida que la inflación sigue su curso ascendente, los salarios reales vuelven a caer. De esta forma, el proceso inflacionario no solo disminuye el salario real sino que también afecta su variabilidad.
Luego de leer todo esto, queda tan solo una pregunta muy importante:
5 - ¿Cómo se puede frenar la inflación?
Se han sugerido diferentes métodos para parar la inflación. Los Bancos Centrales pueden influir significativamente en este sentido fijando la tasa de interés y controlando la masa monetaria. Las tasas de interés altas, que reducen el crecimiento en la tasa monetaria, son una forma tradicional de combatir la inflación. El lado negativo de esta política es que puede estancar el crecimiento en la economía y promover el desempleo, lo cual se puede observar actualmente en algunos países europeos.
Los propulsores de la teoría del "supply side" se inclinan por la fijación de la tasa de cambio de la moneda o reducción de las tasas de impuestos en un régimen de tasa de cambio flotante para fomentar la creación de capital y la reducción en el consumo.
Otro método es establecer control sobre los salarios y sobre los precios. Esto fue implantado por el gobierno de Nixon al principio de la década de los 70 con resultados negativos. En general, la mayor parte de los economistas coinciden en afirmar que los controles de precios son contraproductivos pues distorsionan el funcionamiento de una economía, dado que promueven la escasez de productos y servicios y disminuyen su calidad, entre otros.
De todos modos creo que la inflación necesita de otros factores más para poder controlarse y que si todos los individuos de ese país tuvieran más claro el concepto quizás podríamos ver nuevas posibilidades de salir a flote de la misma.
Esta entrada espero que de para hablar y debatir al respecto. Se puede profundizar mucho más en el tema. Simplemente traté de tomar el artículo publicado en "Inteligencia Financiera", retocarlo un poco, y llevarlo a un lenguaje simple. El objeto de este blog es hablar de entrepreneurship. No obstante, se pueden apartar unos espacios para abordar este tma con mayor grado de detalle.
Muchas gracias por su tiempo.
sábado, 16 de agosto de 2008
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Sobreviviendo a los momentos dificiles... |
A continuación escribiré sobre un aspecto esencial, el cual me parece sumamente importante conocer, comprender y tener presente en todo momento de dificultad y especialmente, cuando la nebulosa hace su puesta en escena y las cosas ya no resultan tan claras como antes. Cabe destacar que los conceptos que se expondrán son un reflejo de mi visión personal y, seguramente, tenga adeptos y detractores. No obstante, recomiendo leer con atención y anticipo que estas ideas se aplican a cualquier ámbito de la vida, más allá de los negocios.
Creo que absolutamente todos los emprendedores -hombres y mujeres, muy exitosos y no tan exitosos, experimentados y novatos- en algún momento de la vida o en varios de ellos, dudaron o se cuestionaron acerca de su vocación emprendedora. Seguramente, al leer estas líneas muchos -y me incluyo- se sientan identificados, pero deben saber que esto es algo muy común y tiene una explicación, la cual pretendo denotar.
Sucede que en el 99% de los casos, las cosas no resultan sencillas y requieren un adecuado enfoque y demasiado esfuerzo. Por ello, al iniciar un negocio o empresa hay, al menos, 3 etapas bien delimitadas.
Etapa 1: Inspiración
El curso natural que siguen todas las experiencias en la vida se inicia con la inspiración y prontamente se desvanece en el desencanto. Nuestros sentidos están sintonizados para experimentar un estallido inicial de sensibilidad y luego decaer rápidamente en la apatía. Al principio percibimos en forma aguda las visiones, los sonidos y los olores, pero después casi nada: no puedes captar un sonido continuo; de pronto te das cuenta de que había estado ahí justo cuando se interrumpe. Somos incapaces de mantener de un modo natural la frescura de cualquier experiencia.
A menudo en los negocios, en un comienzo sentimos que podemos "conquistar el mundo" y llevarnos todo por delante. Todo parece encajar perfectamente: nuestra visión es clara, el equipo con el que trabajamos es el mejor, nuestras capacidades son excelentes, tenemos los contactos, sabemos como convencer y negociar con inversores/clientes/proveedores y mucho más. En síntesis, estamos inmersos en un mundo en el que todo parece florecer, todo es ideal. Nos proyectamos hacia el futuro y ya nos imaginamos viajando por reuniones de negocios, cerrando contratos por cuantiosas sumas de dinero y ya pensamos en lo que podremos comprar con el mismo. Para otros, la visualización concluye con el hecho de crear algo por sus propios medios, brindar puestos de trabajo, etc.
En esta etapa, claramente estamos inspirados. Pero, luego las dificultades casi ajenas a ese mundo de ilusiones, aparecen.
Etapa 2: Desencanto
Nos damos cuenta de que el mejor equipo en realidad no era tan bueno y aparecen los conflictos, que las complicaciones para conseguir capital van más allá de nuestro convencimiento en el proyecto (si es que seguimos plenamente convencidos) o que los potenciales clientes no eran tantos como se pensó. No descartemos la posibilidad de que simplemente nazca el desgano o el interés en la actividad se vuelva un desinterés total. La inspiración desaparece junto con todos esos sueños. Entonces comenzamos a pensar si realmente todo esto conduce hacia algún camino.
Mucha gente se pregunta si realmente nació para esto, muchos se castigan a sí mismos por dedicarle tanto tiempo a un proyecto que quizás no marche, en detrimento de otras actividades tales como familia, amigos, estudios u ocio.
Cabe aclarar que estos "síntomas" se presentan en mayor o menor medida de acuerdo a cada situación y persona en particular. Pero por más ínfimo que resulte este sentimiento, creo que todos lo vivimos, al menos por minutos discontinuos. Se puede dar en personas que inician un emprendimiento como así también, en aquellas que continuan con el mismo o toman el mando de una empresa ya constituida, y aplicandolo a la vida en todas sus dimensiones, los casos son finitos pero incontables.
Si quieren acercarse más a estas ideas preguntense a ustedes mismos en cuántas áreas y actividades que comenzaron en la vida fueron/son constantes. Seguramente, si reflexionan al respecto, la proporción será mucho mayor a favor de la inconstancia. Esto explica muchos cambios o abandonos de carrera en los estudiantes o rupturas relaciones interpersonales de cualquier índole. Cuántas veces pensamos: "creí que iba a ser diferente"; "pensé que era de tal forma pero me di cuenta de que...".
Entonces surge una nueva pregunta: ¿ Cómo mantenerse inspirados ?
Etapa 3: Elevación o Descenso
Luego de atravesar la anterior etapa, están quienes lo hacen con éxito y quienes quedan en el camino. Quienes se elevan y quienes descienden. Aquéllos que avanzan y aquéllos que retroceden o se quedan estáticos ante la aparente adversidad. En esta fase se acentúan las diferencias entre muchos seres humanos, y esta fase nos ayuda a explicar muchas -por no decir todas- de las historias de éxito en la vida, en general, y en los negocios, en particular, de la gran mayoría de las personas.
Seguramente, habrán escuchado incontables historias de gente que para lograr y cumplir sus sueños, sortearon numerosos y enormes obstáculos en el camino: Problemas emocionales, familiares, económicos, culturales, políticos y hasta raciales. Pero pocos reflexionamos en las millones de personas que escapan a este grupo y no tuvieron ese éxito. La razón, radica en que el momento de desencanto les nubló tanto la mente que no pudieron seguir avanzando y sucumbieron ante las complicaciones.
Integración de conceptos
Como vengo exponiendo, esta es la trama de la vida. Las experiencias que incialmente son fáciles se vuelven díficiles después. Las cosas comienzan con una sensación de frescura y de inspiración, pero hay que realizar el trabajo; la inspiración no dura.
Una vez que has sido inspirado, hay que pagar el precio por ello, tienes que ganarte a pulso la experiencia; y al trabajar para ganarte ese nivel que previamente había sido otorgado arificialmene, adquieres ese mismo nivel en forma genuina. Después que se te muestra un cierto camino, tienes que alcanzarlo.
Ése es el secreto. En cualquier fase de la vida, se nos inspira artificalmente, pero para adquirir la profundidad en personalidad que se nos exige, se nos quita la inspiración. El peligro es la apatía y la depresión; el desafío consiste en luchar contra eso hasta llegar de nuevo a la inspiración y, al hacerlo, construirla permanentemnte en tu caracter personal.
Obviamente, ahí es donde realmente creces. Mientras las cosas son fáciles lo único que tienes es la ilusión de que siempre permanecerán fáciles. Pero cuando las cosas se vuelven difíciles y tienes que lidiar y luchar para sobrevivir, cuando esa ilusión se derrumba, es ahí cuando comienzas a experimentar un crecimiento auténtico.
¿Por qué este es el camino a seguir?; ¿Por qué hay 3 etapas? La respuesta es que debes ser elevado a fin de conocer tus capacidades; se te tiene que mostrar lo que puedes llegar a ser para que de este modo te sientas lo suficientemente inspirado para trabajar a través de todas las pruebas que hay que experiemntar para llegar hasta ahí. Si primero no hubiera inspiración no podrías entrar a la batalla; te sentirías sin energía. Por eso es que primero está la inspiración, el inicio que llena de energía. Y entonces, cuando estás seguro de que así seguirá para siempre, la cruel decepción ataca.
Con frecuencia, las dificultades parecen pesar más que los avances. Muchos se sienten tentados a no perseverar. Pero así debe ser: el verdadero avance llega cuando se genera un esfuerzo real. Así como en el plano físico los músculos únicamente se desarrollan cuando se sobreponen a una resistencia tenaz, así también en el resto de los ámbitos de la vida el crecimiento solo puede ser alcanzado venciendo una resistencia equivalente. La persona que comprenda este secreto podrá comenzar a disfrutar la fase del trabajo.
LA CLAVE: El Recuerdo
En todas las áreas de la vida, el desafío de la segunda etapa (desencanto) consiste en recordar la experiencia inicial (inspiración), permanecer inspirado por ese recuerdo y utilizarlo como combustible para el desarrollo constante.
Una breve analogía ilustra esta corriente: La vida es como una noche tenebrosa en medio de una llanura tempestuosa. Azotado por la lluvia, batido por el viento, perdido en la oscuridad, te sientes acometido por la desesperación. Súbitamente surge el resplandor de un rayo. Por un breve instante el paisaje parece tan claro como el día, y la dirección que debes seguir es obvia. Pero tan pronto como se lo percibe, desaparece y debes avanzar luchando contra la tormenta guiándote únicamente por el recuerdo de este resplandor. El resplandor dura solo un instante; la oscuridad puede parecer interminable.
Esto es la pauta que sigue la vida y los negocios: cortos momentos de inspiración y batallas prolongadas. Los instrumentos que necesitas son determinación, perseverancia y una obstinada negativa a desesperarte.
Como ya he anticipado, esta entrada es bastante teórica y general, pero con un alto contenido filosófico y un secreto importante. Comprenderlo puede cambiar el curso de muchas vidas.
Si llegaron hasta esta parte, les agradezco por su tiempo y espero sus comentarios acerca de este artículo.
martes, 12 de agosto de 2008
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Entrevista con Mark Zuckerberg |
Siguiendo con la "onda" de Facebook, les entrego una entrevista a su fundador, Mark Zuckerberg. Lamentablemente no encontré el video con subtítulos por lo que apelo al buen nivel de inglés de todos ustedes. Saludos!
viernes, 8 de agosto de 2008
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Biografía de Henry Ford |
Empresario norteamericano (Dearborn, Michigan, 1863-1947). Tras haber recibido sólo una educación elemental, se formó como técnico maquinista en la industria de Detroit. Tan pronto como los alemanes Daimler y Benz empezaron a lanzar al mercado los primeros automóviles (hacia 1885), Ford se interesó por el invento y empezó a construir sus propios prototipos. Sin embargo, sus primeros intentos fracasaron.
No alcanzó el éxito hasta su tercer proyecto empresarial, lanzado en 1903: la Ford Motor Company. Consistía en fabricar automóviles sencillos y baratos destinados al consumo masivo de la familia media americana; hasta entonces el automóvil había sido un objeto de fabricación artesanal y de coste prohibitivo, destinado a un público muy limitado. Con su modelo T, Ford puso el automóvil al alcance de las clases medias, introduciéndolo en la era del consumo en masa; con ello contribuyó a alterar drásticamente los hábitos de vida y de trabajo y la fisonomía de las ciudades, haciendo aparecer la «civilización del automóvil» del siglo XX.
La clave del éxito de Ford residía en su procedimiento para reducir los costes de fabricación: la producción en serie, conocida también como fordismo. Dicho método, inspirado en el modo de trabajo de los mataderos de Detroit, consistía en instalar una cadena de montaje a base de correas de transmisión y guías de deslizamiento que iban desplazando automáticamente el chasis del automóvil hasta los puestos en donde sucesivos grupos de operarios realizaban en él las tareas encomendadas, hasta que el coche estuviera completamente terminado. El sistema de piezas intercambiables, ensayado desde mucho antes en fábricas americanas de armas y relojes, abarataba la producción y las reparaciones por la vía de la estandarización del producto. 
La fabricación en cadena, con la que Ford revolucionó la industria automovilística, era una apuesta arriesgada, pues sólo resultaría viable si hallaba una demanda capaz de absorber su masiva producción; las dimensiones del mercado norteamericano ofrecían un marco propicio, pero además Ford evaluó correctamente la capacidad adquisitiva del hombre medio americano a las puertas de la sociedad de consumo.
Siempre que existiera esa demanda, la fabricación en cadena permitía ahorrar pérdidas de tiempo de trabajo, al no tener que desplazarse los obreros de un lugar a otro de la fábrica, llevando hasta el extremo las recomendaciones de la «organización científica del trabajo» de F. W. Taylor. Cada operación quedaba compartimentada en una sucesión de tareas mecánicas y repetitivas, con lo que dejaban de tener valor las cualificaciones técnicas o artesanales de los obreros, y la industria naciente podía aprovechar mejor la mano de obra sin cualificación de los inmigrantes que arribaban masivamente a Estados Unidos cada año.
Los costes de adiestramiento de la mano de obra se redujeron, al tiempo que la descualificación de la mano de obra eliminaba la incómoda actividad reivindicativa de los sindicatos de oficio (basados en la cualificación profesional de sus miembros), que eran las únicas organizaciones sindicales que tenían fuerza en aquella época en Estados Unidos. 
Al mismo tiempo, la dirección de la empresa adquiría un control estricto sobre el ritmo de trabajo de los obreros, regulado por la velocidad que se imprimía a la cadena de montaje. La reducción de los costes permitió, en cambio, a Ford elevar los salarios que ofrecía a sus trabajadores muy por encima de lo que era normal en la industria norteamericana de la época: con su famoso salario de cinco dólares diarios se aseguró una plantilla satisfecha y nada conflictiva, a la que podía imponer normas de conducta estrictas dentro y fuera de la fábrica, vigilando su vida privada a través de un «departamento de sociología». Los trabajadores de la Ford entraron, gracias a los altos salarios que recibían, en el umbral de las clases medias, convirtiéndose en consumidores potenciales de productos como los automóviles que Ford vendía; toda una transformación social se iba a operar en Estados Unidos con la adopción de estos métodos empresariales.
El éxito de ventas del Ford T, del cual llegaron a venderse unos 15 millones de unidades, convirtió a su fabricante en uno de los hombres más ricos del mundo, e hizo de la Ford una de las mayores compañías industriales, hasta nuestros días. Fiel a sus ideas sobre la competencia y el libre mercado, no intentó monopolizar sus hallazgos en materia de organización empresarial, sino que intentó darles la máxima difusión; en consecuencia, no tardaron en surgirle competidores dentro de la industria automovilística, y pronto la fabricación en cadena se extendió a otros sectores y países, abriendo una nueva era en la historia industrial.
Henry Ford, por el contrario, reorientó sus esfuerzos hacia otras causas en las que tuvo menos éxito: fracasó primero en sus esfuerzos pacifistas contra la Primera Guerra Mundial (1914-18); y se desacreditó luego organizando campañas menos loables, como la propaganda antisemita que difundió en los años veinte o la lucha contra los sindicatos en los años treinta.

